Autor: ROBERTO BIANCHI

Roberto Bianchi

 Nació en Montevideo (Uruguay) el 30 de marzo de 1940. Exiliado y posteriormente residente en Argentina desde 1973 a 1995. A partir de enero de 1996 retorna a su país. Junto a poetas, músicos y trovadores, ha realizado recitales en Montevideo, Colonia, Piriápolis, Maldonado, Paysandú (Uruguay); Buenos Aires, Rosario, Entre Ríos y Neuquén (Argentina); Caxambu, Jaguarão, Pelotas, Porto Alegre, São Paulo y Brasilia (Brasil), en La Habana (Cuba), en DF, México (México), en Chiclayo, Lima (Perú), en Provincia de Manabí, Quito y Guayaquil (Ecuador), en Santiago, Valparaíso, Valle de Elqui (Chile). Premio publicación en El primer siglo, muestra poética de la Municipalidad de Ceres, Santa Fe, Argentina. Primer premio del concurso literario del Circulo Médico de Quilmes, durante los años '91 y '92. Primer premio publicación de la editorial Nubla de Buenos Aires, con su libro Lugar en marcha. 2º Premio Cuento del Concurso Literario "20 aniversario de AUDA", 2004, con el auspicio y jurados de la Casa de los Escritores del Uruguay, por su trabajo: Un sombrero negro de alas anchas.
Poemas y artículos suyos han sido publicados en numerosas antologías, revistas, periódicos y plaquetas en Argentina, Brasil, Cuba, España, Israel, México, Puerto Rico, Suecia y Uruguay. Ha participado en Breve muestra de poesía contemporánea del Río de la Plata,  selecciones I y II, que han sido presentadas en la Ciudad de Manzanillo, Granma en 1994, y en La Habana, Cuba en 1995, en sendos encuentros culturales de carácter  internacional; en Letras Uruguayas, muestra de poesía y cuento breve,1997; en Espejos de la Palabra, poesía bilingüe español-portugués, 1998; en Cuatro disparando lunares, poesía y prosa /colectivo/ edición bilingüe portugués/ español, 2000; en Agua en el 3er. milenio, antología temática/2000, en Letras de Babel, antología multilingüe/2000, en Tracción a 4 poemas y una cuerda, colectivo de poesía bilingüe español-portugués, 2002;  Sus epígrafes enhebran la obra Letras derramadas, selección de poesía erótica y amatoria, aBrace, 2002. Casa do poeta Rio-Grandense, 38 años, Editora Alcance, 2002; La Cósmica vereda de un poema, selección de Marietta Cuesta Rodríguez, Cuenca, Ecuador, 2003; Participó en Latinidade III, Coletânea Poética da Sociedade de Cultura Latina do Estado do Maranhão, Brasil, 2002; en Lazos, Montevideo, 2002, recopilación de textos poéticos por Artecyd, Centro de arte, cultura y desarrollo; en Antología Poética Latinoamericana, Casa de Horacio, Portoviejo, Ecuador, 2004, en El carnaval cordial de las distancias (141 Poetas del Mundo), Casa del Poeta Peruano, Chiclayo, Perú, 2003. En las líneas de la mano, Bianchi-Reis-Zavala, Tres poetas de América Latina, poesía, Marzo 2004, Quito, Ecuador, Trilogía – celada sobre encaje de guipur, Nina Reis, Roberto Bianchi y José María Pinilla, poesía, ediciones Atenas, Barcelona (2005); en CIRCULO DE NARRATIVA 2, sello aBrace 2005; Poesía HUELLAS/MARCAS, Reis, Bianchi, Zavala, poesía bilingüe español portugués, Centro de Artes y Letras de Ecuador "Esmeralda Guzmán Carrera". Fue seleccionado y publicado en Canto a un Prisionero, por los Presos Políticos de Turquía, Editorial Poetas Antiimperialistas de América; en El Verbo Descerrajado, antología en solidaridad con los presos políticos de Chile, edición Apostrophes, Chile, 2005. Poemas suyos han sido leídos en "Rincón Literario: tus poemas por las ondas" http://www.uned.es/cemav/radio.htm, Radio Nacional de España y es parte del libro electrónico editado. Sus textos se pueden encontrar, entre otras, en las siguientes páginas web: http://www.abrace1.com, www.elcalamo.com, www.misescritos.com.ar,www.librolaser.com, http://isla_negra.zoomblog.com,http://www.codice.arts.ve,www.geocities.com/poeta_invitado/inicio.htmlhttp://www.cajondeletras.com, http://www.asolapo.org/verInfo.asp?ID=473.
Se desempeña como editor titular de Bianchi editores. Entre sus títulos editados individuales más importantes, se encuentran: Opinando (poemas 1981), Sumario (poemas 1987), Bordes (poemas 1992), Lugar en Marcha (Editorial Nubla, poemas 1993), abro montevideo  (antología poética, Ediciones Poramor, Colección Sur, La Habana, 1993), Esto es Cuba (poesía-ensayo, 1995), montevide-o-dios (poemas, editorial Graffiti,1997); Los amores son arcos formidables (poesía bilingüe español-portugués, 1999.); ...y sin embargo abren los jazmines, (poemas, 2003). Embajador de Uruguay para POETAS DEL MUNDO. Director del Movimiento Cultural aBrace, donde se desempeña como promotor cultural, conjuntamente con la poeta Nina Reis, habiendo realizado a la fecha siete encuentros internacionales.
Vázquez 1580 Of. 004 – Montevideo, Uruguay.  Tel/Fax: (5982) 4087593//099103857;e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

De los arcos a los jazmines
En 1999 Roberto Bianchi nos regaló Los amores son arcos formidables. Hoy confirmamos en su nuevo poemario …y sin embargo abren lo jazmines, la continuidad de sus amores. Su palabra sintetiza la magia permanente de los sueños y las utopías, pero también es una herramienta necesaria en el camino de los cuestionamientos. Una búsqueda, la respuesta posible, para la cual el autor no improvisa.
Hablar de Roberto Bianchi y de su poesía nos hace recordar lo cotidiano con el sabor que sólo le pueden imprimir los que aman. No pretendemos aquí un estudio sobre su obra, simplemente reconocer su poética inconfundible, su estilo cargado de una profunda reflexión hacia al humano y su entorno. El reconocimiento de su lucha permanente en favor de la literatura. Su incansable labor de activista cultural y poeta.
No puede pasar inadvertido el poema que abre el libro. Cuando el poeta en su imaginable tiempo/espacio confronta con su propio silencio y la ausencia: "aquella luz que no recuerda el labio/ la misma que apagaste en la partida"; el descubrimiento, el enojo y el asombro de los que escapan de sus propios miedos: "me olvido que hoy es jueves/y te requiero un verso/como si estuvieras disponible/esos días se mueran/en jueves de vallejo"; para encontrar de inmediato la recuperación y el aliento desde su laberinto: "por eso gozarte y retenerte es siempre una quimera/ alguna vez te das a borbotones/y quedo colmenado en mis celdas de cera/ después te vas y como siempre/olvidan los caminos tu regreso/poema que vales mi estómago mis nauseas/la reciedumbre entera de mis miembros"; el poeta amante sostiene el poema silencioso y querido de "amores desvelados.../ ...conmovido en la boca de mi hambre/justo al borde frutal de mi paciencia".
La poesía hilvanada con una real necesidad de entrega de los sentidos: "hasta que abrió la puerta/también en el reloj/ las dos/sobre uno solo"; lo desconocido es casi una obsesión: "tengo que imaginar/la madrugada/cuando se desviste/anda descalza/ se incorpora/bebe del despertar"; aunque trate de eludirse con el amor por la soledad de poeta y del poema "uno ama lo que cree saber/lo que no sabe.../ aunque ame también las soledades"; casi de inmediato percibe que no hay soledad cuando: " descubre que siempre/tiene un ser invisible en su costado". Cuestiona la débil humedad de la lluvia en un paralelo cotidiano: "las largas piernas de las putas desfilan/frente a muros pintados de consignas"; absolutamente seguro de su papel en la sociedad: "¿cómo evitar las epidemias?/¿dónde saltar para encontrar pie firme?", y afirma "los humanos anfibios/ somos parte de la niebla" ; tampoco se calla frente a las injusticias: "sin hablar/ las banderas esclavizan/quien cierra la puerta se acorrala"; ni en su autocrítica: "vamos callados con ojos de reptil/sin distinguir la mano de limosna".
Precisamente con estas palabras simplifica lo vivido. El inolvidable contorno de los jazmines, es que Beto, ahora Beto, porque ya estamos enlazados a él y a su poesía, nos toma de las manos y nos enfrenta a la resaca de sus versos. En el poema "testimonio de nada" nos lleva a conocer la metamorfosis energética de la vida: "en esa vida que no me pertenece/pues olvidó su marca de sentidos/veré la atmósfera gritar por sus manzanas"; más que los relámpagos el sol de la vida es la confirmación: "llevaré mi nombre estampado/bien visible". Beto sabe que el aliento permanecerá sobre las ventanas de los que se quedan, sobreviviendo en cada retazo de luz aunque: tal vez nadie pueda servirnos/ de testigo/y sea así largo el aliento de morir. Saberse protagonista de su propia muerte y el dolor de los que asisten: "a la hora de caer/con una bomba la muchacha explota"; ser protagonista de su propio terror y pensar que la humanidad lamenta y ama, destruye y construye su destino:"mientras los otros animales/hibernan en sus madrigueras/bajamos lentos la calzada".
Para el poeta que describe el abrir de los jazmines pero también: "los pedazos de vida y simulacros/con que anuncian la guerra"; sólo hay una respuesta, el compromiso con uno mismo, con el hombre, con el ambiente, con la intimidad que nace de nuestra propia luz, con todo lo que "ocurre bajo la piel", con el amor, y la certeza que "sin embargo abren los jazmines y la luz todavía nos pronuncia" .
 
Nina Reis
 
canto para un poema
 
I
poema mío que te encuentro en la lágrima
que saltas de aguacero en pedrerías
en láminas de piel sobre un desierto
que late sus oasis de ternura
poema mío de los huracanes
que rayan las distancias y los vuelos
nunca olfatean el silencio errante
que nace de la muerte de mi boca
mi boca muere cuando no la encuentras
poema mío de la sangre oculta
hecho de rebeldía y de murmullos
escondido de duda en la garganta
puedo escribir y me raciman ojos
me parte el tiempo sobre las pestañas
duermo cuando libero peregrinos
cansados de quedarse sin espejos
poema tan mío que me enojas
me das la vuelta con un carro de espuma
me rabias el perfume que registro
en cada noche que cierro mis pedazos
poema antes de ahora no moría
voy a morir porque me dejas solo
tan lágrimas serán los días siguientes
que deje de escribirte con mis uñas
comprendo que me falta
apenas una luz para encontrarte
pequeña como un duende primitivo
aquella luz que no recuerda el labio
la misma que apagaste en la partida
 
II
dulcedad en el habla
de pájaros ocultos por el alba sombría
cuando no se descubren el día ni la noche
porque empatan sus luces
aproximadamente ciegas
me detiene el oscuro
la claridad me alienta
y me inclino en las hojas
para sembrar rocío
pienso entonces que nadie
es dueño de sus ramas
nos anidan las aves con pensamientos tiernos
y acecha la canalla cuando el día define
juego a no despertarme
y el rumor de la orilla me trae labios poetas
que recorren mis ojos y todos los sentidos
hasta el sentido dulce de la melancolía
te pretendo poema desnudo entre mis manos
cuando siempre tan lejos
cuando siempre tan cerca
como las golondrinas
 
III
poema me das lengua
cuando estoy sin saliva
vienen tus olas
rompen mis vacíos
tus voces lamen canastos en el aire
burbujas de temor en mis baldosas
entonces soplan risas
entran en las ligeras hendijas de mi cara
te apoderas de aliento
del ruido de mis dientes
vienes a seducirme porque me sabes ávido
como tierra que espera
entonces llegan llantos
entre descubrimientos de ruegos escondidos
revisión de pasados
sin perdón de las manos
casi monótonos si creemos en nadie
y sin embargo crédulo arrebato la carne
salgo en carrera pretendiéndolo todo
busco como perdido del rincón del encuentro
me tropiezo los riesgos
peligros sin medida
hasta comprometerme de plena cacería
poema mío y creo
que llegas cuando partes
otra vez
a rendirle presentes a tu ausencia
 
IV
me aproximo a tu hombro
poema
allí descanso
amenaza llover para siempre
yo descalzo regándote
la carga de mi aliento
me olvido que hoy es jueves
y te requiero un verso
como si estuvieras disponible
esos días se mueran
en jueves de vallejo
ya no sé si es el plomo de la sangre
el verdadero lastre de mi historia
si puedo confiar en letras que se cambian
como luces de tarde
en bocas que pronuncian reverencias
y se esconden en horas de molusco
sé que las necesitaría entre mis uñas
desesperadamente las retenga
les muerda las vocales descuidadas
bese sus consonantes pies hambrientos
días en que no puedo
ni adornarme con rabias
en que me crispa la humedad del aire
te recurro de urgencias
imposible poema indefinido
esqueleto de frío
que te vas tan lejos
 
V
lo cierto es que me quema la soberbia
y creo que he llegado hasta tu rostro
amante de mi hoguera
poema mío de escondidas humedades
resueltas en tu vientre
pretendo poseerte y tú lo has dicho
en todas tus ventanas
en los ojos de miel de tus imágenes
en la puerta labrada de tu casa
que sólo abres para hallar el viento
silencioso y querido de amores desvelados
has dicho siempre: -mis ventanas se cierran a la siesta
porque el sol parte sin piedad los huesos
de los no prevenidos
mi sangre corre sólo por mis venas
no la regalo a nadiepor eso gozarte y retenerte es siempre una quimera
alguna vez te das a borbotones
y quedo colmenado en mis celdas de cera
después te vas y como siempre
olvidan los caminos tu regreso
poema que vales mi estómago mis náuseas
la reciedumbre entera de mis miembros
los tiempos en que habitas otros mundos
la ansiedad ignorada de las piedras
en la incansable historia de saberte ajeno
 
VI
te busco sangre y pétalos
voz de matorrales
explanada piel estremecida
no se puede entender que te derrame
te sintetice
te recupere desde un laberinto
no van a imaginarte
corte
látigo
olvidado a la diestra de mi mano
conmovido en la boca de mi hambre
justo al borde frutal de mi paciencia
 
Llovizna
 
tiene zetas
en las piernas de su melancolía
niebla
la que anfibia
se desvanece
fantasmal hojarasca de bruma
frágil como un muro de cristal desvestido
memoria de colores
una vez más los ojos
abiertos en la noche
insomnios
como espinas de sal imprevisibles
un té de ausencia
con los pies solemnemente fríos
 
Horas de niebla
 
las dos
eran las dos
cuando se abrió la puerta
mi sobresalto saturó la noche
las dos
cuando los ruidos
se hicieron conocidos
sobre la quieta somnolencia
las dos
donde hacía poco
la boca de la sombra
se apropiaba del habla
de la movilidad
las dos
eran las dos
en los olores
en la niebla
en la calle que se puso a golpear
hasta que abrió la puerta
también en el reloj
las dos
sobre uno solo
 
Alegría
 
el viento de tu risa puede quebrar cristales
desempolvar el miedo de los ojos
electrizar el rictus más salvaje
la más dura grieta de la luna
cuando lo desperdicias en calmas estaciones
o lo descansas en ásperos silencios
estás cometiendo crímenes de ánimo
delincuencias de duda
me pone a navegar la incertidumbre
me calcino en eléctricos tropiezos
olvido de acunar aquellas melodías
que buscan sonidarnos los encuentros
entiendo que reserves una risa
para las horas que no tienen remedio
con que puedas burlar sus pequeñeces
acreditarte dichas necesarias
pero entiende tú los gozos y las dichas
que puedes otorgar tan generosa
con sólo sonreír cuando amanece
regando en mis oídos tu alegría
dame entonces tu risa
para que puedan enloquecerse las campanas
girar escandalosas
en la mediasangre de la luz
 
Hombre atento
 
mi padre era un hombre atento
solía reverenciar con flores
las manos de los vivos
y religiosamente
los aniversarios de los muertos
mi padre era un arquitecto
solía preservar estructuras
con nobles materiales
y cálculos matemáticos
de destrozos del tiempo
y los humanos
nunca pudo con los desagradecidos
y las humedades
 
Ciego
 
tengo que imaginar
la mañana
el vuelo de los insectos
la noche
la luz de la calle
tengo que imaginar
la madrugada
cuando se desviste
anda descalza
se incorpora
bebe del despertar
después debo imaginar
el resto de todos los días
pensar nada más que en la ceguera
ver la ceguera misma
y siempre imaginar que no imagino
 
Cuando uno ama
 
uno ama unos pies que se deslizan
como primaveras que encontraron un cielo
donde pernoctar sus pájaros
las manos que tienen también alas
aquellos gestos que interpretan señales
que particularmente nos eligen
las cuatro o cinco reglas de no herirse
el silencio piadoso
la voluntad de sernos como enredaderas
aquellas flores que nunca se marchiten
que estén constantes aunque acabe el día
el entorno se muera
el tronco se envejezca
uno ama lo que cree saber
lo que no sabe
lo que elude religiosamente al viento
los retratos que dicen era antes
los que dirán un tiempo más seremos
los libros que anduvieron
los amigos que estaban
los que puedan estarse
aunque ame también las soledades
entonces
como ama
cree en los milagros
si quiere definir
siempre se enreda
habla lo que no tiene que decirse
calla rigurosamente lo decible
estima saber todo lo que ignora
y descubre que siempre
tiene un ser invisible en su costado
 
De tanto pensar lluvias
 
Tu me enseñaste
que el amor es húmedo
desde entonces
todo lo que toco
se convierte en lluvia.
Clara Hilda Padilla
 
cavo mi humedad
destilo sal de arenas de la orilla
abro la palma de los párpados
y cuento uno diez cuarenta
si me despierto con el oído entero.
las largas piernas de las putas desfilan
frente a muros pintados de consignas
pienso tanto en las manos que tallan cada lágrima
pienso en el llanto que escapa
tanto ruida
sin máscara
absuelto de murmullo
sólo con ganas de llorar.
donde sea cartelea el neón
hoy
interrogan al mayor asesino
y sigo en tus ojeras.
 
 
Las aguas suben
 
Nadie duda que en los poros hay agua
que es preciso agitar la piel
apretar el oxígeno
sentir palpitar los sudores.Nina Reis
 
cuando nos tapen
los poros se llenarán de peces
algas insurrectas
infecunda la penetración
la boca de las multitudes ya no podrá quejarse
inundada de arenas movedizas
la sal horadará los oídos
hasta hallar la sangre
y entonces flotarán los cuerpos
sobre líquidos transparentes
las aguas que nos forman
nos deforman
nos atraviesan
nos conforman
pierden lo potable
 
¿cómo evitar las epidemias?
¿dónde saltar para encontrar pie firme?
¿habrá mesetas de silencio
soles para secar las humedades?
¿adónde irá el sudor
que palpita en el aire?
¿la lágrima arrancada?
¿a dónde los humores?
los humanos anfibios
somos parte de la niebla
 
 
Bocas
 
I
aunque el diálogo
no esté interesado por las bocas
y se disputen los tímpanos
las tempestades
arderé en la fragilidad de los diptongos
me estremeceré presumiblemente ciego
en una cadena de silencios
será condena silenciarnos
un calvario debajo de mi oreja
en siglo nuevo
milenio dosmiliado
verdadera síntesis de guerras sin reposo
una constelación de prestidigitadores
a la puerta sin marco de mi espina
me transfiguro
mujer
bebo en tu espalda
hasta convertirme en telaraña
y bailotear como trapo de mástiles oscuros
 
 
II
ni por todos los ladridos
ni por los cables que se interiorizan
del humo de la lengua
ni por los pliegues de energía
que abusan de su eterna condición
se puede
a veces
descubrir los contactos.
se empieza por la boca
pero puede ser por el estómago
como enseñan con celo
los ventrílocuos
por señales de humo
meditaciones en voz alta
o el pico siempre dulce
de besar humedades.
en cualquier parte me encuentro con tu sombra
admiro su estrategia de insinuaciones
trato de alcanzarla
sin irme
ni quedarme
me desnudo en tu sangre
 
III
las palabras por cierto amuralladas
cierran los dientes
esperan despojadas vestiduras
intenso
vuelto vivo
sin callar ningún poro
abiertamente alado
el cuerpo será ingrávido
trasuntará energía
volverá la nada en olas
desatará las bocas
que apenas murmuraban
 
IV
se arrastran las palabras de alguna enunciación
un recorrido de fórmulas y vientos
la tormenta al fin
los oscuros que se encaraman en las mandíbulas
mientras la música se orquesta
nos devuelve aperturas
piedras fundamentales del optimismo
nada mejor que tu risa
con los brazos abiertos
 
V
si piensas tu silencio sin saberlo
pueden trepar las plantas aceleradamente
y maldecir los tiempos no tenidos
ningunamente fríos hasta el alba
el mío
mi silencio
es parte irredimible de la cara
guarda efectos sentidos
y se manifiesta con arrugas
romperlo a cada tanto
-en medio de la nada-
a cada poca luna
es encontrar tu silencio
entre dos luces
 
VI
bienvenida a bordo de mis manos
recostada a las palmas
recorrida de uñas
allí dirás
todo lo que piensas
y estuviste guardando para abrirlo
cuando hubiese señal deliberada
vas a incendiar mi tacto
peregrina de aplausos
ajena a los adioses
 
 
VII
el sol tan gris
en la tormenta
ahora llueve
porque en algún momento
tiene
que morder
gritar sus vocales prolongadas
sus vocablos azules
sus frases empapadas de cielo
la tierra escucha
y abre sus compuertas
su oído solícito de amante
 
ahora pueden
mezclarse sus sudores
hasta
renacer
 
VIII
sin hablar
las banderas esclavizan
quien cierra la puerta se acorrala
ahora salió el sol
acudo a su refugio
cuando no tengo tu boca
me derrite
una larga fila aguarda
el fin de las palabras incumplidas
 
IX
los paréntesis
encierran también la luna llena
los carteles que giran
se apocopan
abusan del silencio
son piernas o brazos de fantasmas
que envuelven la noche solitaria
donde el punto final dejó sus ecos
sus conjuros
trituradores de memoria
lo hablado se amuralló entre sienes
persiste pertrechado en imágenes
 
X
me voy llevando
otra luna entre los dientes
sin despedir latidos ni compases de letras
resueltas en desmayos
luces
destellos
esas bocas
madres implorantes
de amores
que se refugian
como hierros al rojo
me llevo los clamores al oído
el gusto de la lengua
diseñada con sangre
que en todsas parates
huele a humo de frutas
a llanto desgranado
 
XI
¿no te resulta extraño
que esas bocas se alarguen
como huecos difusos?
¿y que no digan nada?
ni siquiera una mentira pequeña
vamos callados con ojos de reptil
sin distinguir la mano de limosna
ni la cuota de fragilidad
 
XII
el camino de peces
nos estanca girando
con las branquias azules
de miedo dislocado
en tu anfibia respuesta
recorres la pecera
con gritos de colores
 
 
Testimonio de nada
 
No consigo quitarme la idea que después de muerto te quedas vivo.
Milán Kundera
...y contemplarlo todo como un astro naciente
en cuyas explosiones estallen miedos impenetrables
tal vez saberlo todo como nunca se supo
el agua sin beberla
lagos y verdes tan sólo colores
sin tacto
los aromas tal vez sin tempestades
acaso único
humedad
deseo
tus alumbrados pechos fuera de mi alcance
el árbol bajo el cual estoy sentado
huyendo del ruido callejero
será distante sombra
más allá ver como se cometen latrocinios
pérfida la boca
el engranaje de las caricaturas
el nuevo hombre que estará a tu lado
como dijo serrat: en mi pijama
no sé si será realmente eso
pero de tu cabello van a tirar flores
si ya no está aquel parral
-frente a mis ojos le dieron un hachazo-
qué no darán de palos ciegos a mis aires antiguos
a mi ceremonial de simples sueños
veré desde un páramo
o será desde la nada?
-un infecundo apenas nada-
qué será el estar vivo
en esa muerte posible
únicamente nada?
estoy lejos y pienso en ti sin que me veas
tal cual no me verás entonces
entonces estarás y lavarás tu cara
mis poemas aguardando su muerte
definitiva
en el olvido
que ni siquiera podré gritar ausencias
ni revelar el canto acuoso de la lluvia
cuando parte del llanto
en esa vida que no me pertenece
pues olvidó su marca de sentidos
veré la atmósfera gritar por sus manzanas
perder los capítulos de oxígeno
venerar las máscaras auxiliadoras
pues sin poder cruzar de tantas avalanchas
estarán los ojos de los niños viendo pasar sangre
volverse dura entraña de cemento
en una gris enunciación de bocas ciegas
...y bien
 
 
será la noche con las estrellas puestas
el día sin luciérnagas
la multitud andando sus venturas
abiertamente fuera de mis manos
esa condena de clarear el ave
en la puerta clausurada
con la sombra inaudita de no escribir
agria desesperanza
permanecer ajeno a la vorágine
escindido del río
vuelto lobo
sin fauces
ni ángeles que preparen la cena
mientras hagan música las lágrimas
y todo bandoneón sople mis piernas
como un milagro de superviviencia
será amorfo mi sitio
mi desmenuzada espera a que otro llegue
mostrarle
darle inicio
invitarlo al encuentro renovado con la soledad
llevaré mi nombre estampado
bien visible
se me traslucirá sobre la imagen de los dientes
pues estos no estarán
habré perdido caninos y molares en el tránsito
libres en la inmovilizada calavera
me identificarán de todos modos
sintiendo miedos como enredaderas
inevitables
tan inútiles como siempre
tan innecesarios y cobardes
funcionarán en sus resortes cuando vea
el agua asesinada
la tierra abriendo su vientre
los estertores de las alegrías
...y te estaré mirando
palpando tu heroísmo manifiesto
aplaudiré a rabiar por tu desorden
tus ganas de vivir
sin conformarme contemplaré la página de ida
que siempre está surgiendo desde la oscuridad
tal vez nadie pueda servirnos de testigo
y sea así largo el aliento de morir
habitantes de un círculo infinito
que perdió su sonrisa
 
 
Y qué, ahora?
 
Le daban duro con un palo. César Vallejo
 
la vida se está cayendo en el oleaje
de los dientes contaminados
todavía la imagen de la niña huyendo del NAPALM
las podredumbres en la boca de Henry
Salvador con la mano helada sobre el hierro
bajado de metralla
derrotado de intrigas
los humildes anclados a la noria
de todos los olvidos
madera antigua desvestida en la muerte
rinocerontes blandiendo escudos
para uno
mil golpes
la sucia lengua
devastadora
gota a gota en la médula de la humanidad
la soberbia hundiéndose
siempre en otros rincones planetarios
envueltos en el nacimiento de los puños
confrontación nunca abandonada
el mal que siempre hacen los otros
el bien de ser libres para comprar la tierra
ponerle las armas en el techo
y subastar al por mayor la sangre desoída
alguien bajó la guardia de ese martes
en pleno corazón de la holgura
los símbolos humeantes
en medio del terror
en duelo por encenderse de oscuridad
o iluminar la inteligencia
para encontrar algún arrepentido
cuando parten los ojos de mis dedos
quisiera que lloráramos por los muertos todos
los vacunados de inocentes
en cualquiera de las mutilaciones
los alcanzados desde siempre
y desde ahora
por los asesinos nuestros de cada día
 
apocalipsis
 
cada vez fumamos más
tenemos más miedo
y los huesos de antes ya no se toleran
en la calle planean los equilibristas
cayendo de los pisos superiores
sin saber de ti
sin condolencias
argumentando pocas veces perdón
tan confundidos
me duelo y no me enojo sin embargo
bastante lágrima ya está rodada
como para que la tierra nos recuerde
 
 
La espiral del miedo
 
decirles basta no impide
que camines
hundiendo los tacos en la pólvora
polvo sin razón
repetido en páginas y fotos
obleas sacramentadas en el orificio
de las balas
videos estremecidos
en las manos del miedo
palmas perdidas tantas veces
multiplicadas de suplicio
los que hablan de los muertos
sin saber sus olores
sin saber como gritan las pieles agrietadas
cuando zumban las moscas
al pie del exterminio
son celosos guardianes
de su propio terror
riguroso en el sello de la muerte
reiterado en torturas programadas
Los muertos tienen
un único dictamen:
esperarnos sin tiempo
a la hora de caer
con una bomba la muchacha explota
salta en infamias que jamás compuso
ni protagonizó antes de ahora
su único suceso.
ver la imagen despegarse en metralla
que arroja de rodillas
muerde rostros azules
al borde de los gritos
ver como el índice se afirma
sin reconciliación
siempre venganzas hasta la hora que vendrá
donde vengan a vengar la lluvia impiadosa
que cae también sobre el silencio
del último minuto que acaba de pasar
mientras construye otra muerte
la cara del espanto
me das tu mano para sentirla reír
lunas acostadas y penumbra
que viene a devolverme el río
a sollozar campanas
vemos como se nubla alrededor
y las manzanas tiemblan
la noche se enmascara
y sale a cazar sangre
con las manos vacías.
pensarás que la guerra se aproxima sangrando
que las partidas simples no se juegan sin alas
y nos arrugaremos pensando cómo llega
cada vez más cercana
la voz de los lamentos
tenía que decirte cuando escucho que suenan
tambores que no olvidan
cuando veo que asoman nuevamente a la vida
los que vivieron niños perdidos de sus nombres
de las identidades que les arrebataron
los que hablan y viven sus abominaciones
culpándonos del aire que no nos llega a todos
tu mano se me enciende y transpira en la cara
vimos juntos el frío de la desesperanza
ya no nos puede nadie decir que naufragamos
mientras se encienda un sol entre tus dientes
y nos reconozcamos dueños de la memoria
 
en guerra
 
Cohabito con un oscuro animal.../.../
lo único que no me come es la memoria...
Juan Gelman
 
fatídico destino
cohabitar en la calle nocturna
entre luces deshauciadas
árboles fantasmas
trampa en las veredas
náufragos desnudos
postergados en ráfagas de frío
mientras los otros animales
hibernan en sus madrigueras
bajamos lentos la calzada
para cruzar de esquina
de puente
de silencio
gritos azules rojos de coraje
contra las gulas insaciables
peligros de habitar un espacio
en que no caben nuestros huesos
y los dientes de la bestia
 
resistir
 
quedaremos en destellos quánticos
energía disparándose
expandiéndose
en ramos de luz
al menos
la mirada
el acto deslumbrante
al menos
los ecos
las enunciaciones de amores
y destinos
más allá de la muerte
las ideas
las palabras
siempreboca de la carne
la curva más obvia del vacío
al menos
los embriones del grito
 
 
vértebras del desarrollo
 
"...como que después habrá niños para siempre
y el lugar está en marcha."
de Lugar en marcha, del autor, 1993
camino entre cadáveres de flores
y capullos que no tienen historia
aromas que apenas se pronuncian
en la conformación
metamorfosis
que alimenta un sitio en movimiento
que asoma y se reclina a dormitar
su asombro
veo un camino donde corren
atormentados los cometas
vueltos escombros los vacíos
no me imagino cambiando a cada instante
por una persuasión o un desconcierto
me valgo de seguir como la piedra
tan fuera de carrera
con sentidos que afinan para urgirse
en un mundo que cambia y se destruye
prefiero que se agucen los extremos
de la definición
y ser de agua
recorrerte en la sangre
beber los líquidos
estremecido
tan cerca del perfume
 
herencia
 
heredarás la boca de mi ausencia
como se ha repetido en los milenios
de palabras arqueadas en insomnios
heredarás la mano desatada
la terquedad en la función del habla
la permanente muestra de sonidos
heredarás la fuente de locuras
los pobres ornamentos disonantes
las cualidades de ser y repetirse
la piel de las heridas
la nube de venturas
la sonrisa distante de mis miedos
por eso quedo abierto y demudado
cuando pienso que llueve hasta encontrarnos
cuando siento que río y me despierto
después será silencio
energía que ondule y se disgregue
voluntad que tendrás en tus miradas
y nada más
lo que cuele mi suerte
lo que se encime a la verdad temida
los precipicios de renunciaciones
polaridad
sin compromiso de conciencia
alguien con las manos detrás
da unos pasos
es posible que se herrumbren
las chapas retorcidas del choque
que la boca que bebió en mis arterias
para poder crecer
darse sustento
hoy pacte en otras voces
tan engañosa la polaridad
obliga que cerremos
elijamos
optemos lo que no nos convence
alguien se paró
dejó de ver
tapándose la cara
 
destinos
 
Cada cual estará solo en el mundo
Svetlana Makarovic
 
I
sollozará con sus pantanos
fétidos
revueltos
como estigma
del estilo de vida
donde la metamorfosis
vestida de violeta
al centro de su pecho vulnerado
invierta el orden natural de la armonía
pedirá una campana
flor roja llegada de la selva
se conmoverá de pánico callado
no volteará para mirarnos
no
sencillamente
doblará su codo y su tristeza
 
 
II
la aliada reflexión
perderá el rumbo
señores pasajeros
les ofrezco la huella
el desorden fatal de mis abismos
un patio sin renuncias
una especie de ahora siempre viejo
y la conciliación con los recuerdos
así las piernas
las enredaderas
las ruedas
y el espacio final
todo camino
consecuencias
...y sin embargo abren los jazmines
con sus ojos blancos
sus lágrimas rojas
sus brazos sin dormir
apoderados de la pared que nos encierra
muros absurdos
rígidos
bajo la piel
crecen las máscaras del miedo
tienen la cabeza turbia
acobardada de aconteceres
escalofríos marginales
todo ocurre bajo la piel
en un rincón aislado
gatos de ira
arañan las paredes
abruman brusquedades
crecimientos de hielo
y sin embargo abren los jazmines
con sus ojos blancos
sus lágrimas rojas
porque vamos a seguir
tan abrazados
intercambiándonos terrores
y la luz todavía
nos pronuncia

 

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